Combates entre Armenia y Azerbaiyán

Los ataques de artillería, iniciados el pasado 12 de julio de 2020 en la frontera entre Azerbaiyán y Armenia, son la continuación de las políticas de agresión de Armenia contra mi país que tienen una larga historia. En resultado de esta provocación militar armenia 11 militares del ejército azerbaiyano y un civil fueron asesinados. El objetivo de Armenia era desviar la atención de su grave situación socioeconómica interna, involucrar a los países terceros, precisamente, los países de la Organización del Tratado de la Seguridad Colectiva en el conflicto que existe desde hace 28 años entre Armenia y Azerbaiyán. Sin embargo, sus expectativas se frustraron. 

Además, la región atacada -Tovuz es un lugar estratégico de mi país, donde pasan muy cerca los principales infraestructuras estratégicas de energía, transporte y comunicación. Amenazar y poner en peligro a estas infraestructuras sirve más a los intereses de Armenia que de Azerbaiyán. 

Estos ataques intermitentes se producen periódicamente provocando la escalada del conflicto que sigue latente entre Azerbaiyán y Armenia, debido a la continuación de la ocupación militar de la región azerbaiyana de Nagorno Karabaj y siete distritos circundantes.

La región de Nagorno Karabaj de la República de Azerbaiyán es parte de una extensa área geográfica llamada Karabaj (en azerbaiyano su significado es: “Qara”-negro y “Bağ”-jardín). Desde los tiempos remotos esta región había formado parte de distintos imperios y estados azerbaiyanos. Los últimos pasaron bajo el dominio del Imperio Ruso a partir de los principios del siglo XIX según el acuerdo de Kurakchay (1805), firmado entre el Ibrahim Khan, el rey del Kanato de Karabaj y el Imperio Ruso, y los acuerdos de Gulistán (1813) y Turkmanchay (1828), firmados entre el Imperio Persa y el Imperio Ruso. En ninguno de estos documentos se hace mención de los armenios en Karabaj. Posteriormente, las políticas demográficas del zarismo permitieron el traslado y el asentamiento de los armenios provenientes de los imperios persa y otomano en dichos territorios azerbaiyanos. 

Las disputas sobre Nagorno-Karabaj comenzaron en 1918, cuando Armenia y Azerbaiyán se independizaron del Imperio Ruso. En aquel momento la región de Karabaj seguía formando parte integral del territorio de la primera República Democrática de Azerbaiyán. Más tarde, en los años 1920-1921 los soviéticos consolidaron su control sobre todo el Cáucaso. Bajo el régimen soviético, el 5 de julio de 1921, el Bureau Caucásico del Partido Comunista resolvió mantener (no ceder- como afirman los armenios) a Karabaj dentro de la República Soviética Socialista de Azerbaiyán. 

A principios de los años 1990, Armenia aprovechando la frágil situación geopolítica en la región, desplegó sus fuerzas militares contra la población civil azerbaiyana de Nagorno Karabaj y mediante el uso de la fuerza invadió no solamente esta región, sino también siete distritos adyacentes de Azerbaiyán que integran el territorio internacionalmente reconocido de mi país. Como consecuencia, el 20% del territorio de Azerbaiyán se mantiene bajo ocupación militar armenia hasta el día de hoy, mientras que la población azerbaiyana originaria de la región fue víctima de una limpieza étnica y se convirtieron en refugiados y  desplazados internos. En febrero de 1992 en una sola noche del 25 al 26, las fuerzas armadas de Armenia cometieron un genocidio contra la población azerbaiyana de la ciudad de Jodyalí que cobró la vida de 613 personas, incluyendo 106 mujeres, 63 niños y 70 ancianos. 

Existe una base legal muy sólida que se compone de las resoluciones y decisiones adoptadas por los principales organismos internacionales para la resolución del conflicto. Cuatro resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (N°822, 853, 874 y 884) aprobadas en 1993 afirman que la región de Nagorno-Karabaj es una parte integral de Azerbaiyán y exigen la retirada inmediata, completa e incondicional de las fuerzas de ocupación armenias de todos los territorios ocupados de Azerbaiyán, así como el retorno de los refugiados y desplazados internos a sus tierras de origen en condiciones de seguridad y dignidad.

A pesar de los llamados y exigencias de distintos organismos internacionales, Armenia sigue con su política agresiva y de anexión, cometiendo provocaciones militares y atacando a los objetivos civiles, además, ignora el derecho internacional humanitario, violando el alto el fuego en varias direcciones del frente a diario.  Su gobierno ejerce la propaganda de odio, la discriminación étnica, el antisemitismo y glorifica el fascismo erigiendo monumentos a sus “héroes” (por ejemplo, Garegin Nzhdeh) – colaboradores de la Alemania nazi durante la II GM? 

Al mismo tiempo, las declaraciones pronunciadas por el primer ministro armenio Nikol Pashinyan diciendo “Karabaj es Armenia” y el Ministro de Defensa de Armenia, exclamando “nuevas guerras por nuevos territorios”, demuestran que Armenia intenta socavar el proceso de negociaciones y no está interesado en negociar la resolución pacífica del conflicto en base al derecho internacional. 

La postura de mi país respecto a la solución de este conflicto es clara y legítima- la soberanía e integridad territorial de Azerbaiyán debe ser restaurada y los refugiados y desplazados azerbaiyanos deben poder regresar a sus hogares. 

Azerbaiyán siempre se ha manifestado con tolerancia a favor de la solución política del conflicto y está comprometido con el proceso de Minsk para la resolución del conflicto. Pero nuestra expectativa es que el proceso de negociación sea significativo y que se mantengan las conversaciones sustantivas sobre el retiro de las fuerzas armadas de Armenia de los territorios ocupados de Azerbaiyán. En estas condiciones sería garantizada la paz y la seguridad en la región. 

*Embajador de Azerbaiyán en la Argentina.